Julieta: -¿Y qué querés que haga? ¡Estoy sola, Chelu! Hace aaaños que nadie me dice que me quiere y un mensaje de él es como estar en el cielo. Ya sé, ya sé. Soy una boluda.
Celeste: -Sí, sos una boluda.
Julieta: -Y vos la amiga de la boluda.
Celeste: -¿Y al final qué quería?
Julieta: -Que le presentara a Ricardo.
Celeste: -¿Y qué le dijiste?
Julieta: -Me vas a matar.
Celeste: -¡Sos una pelotuda! Pe-lo-tu-da.
Como era de esperarse, Potencial Desastre no iba a dar puntada sin hilo. Ese “ponerse al día” no podía ser un genuino intento de saber cómo estaba Julieta, en qué proyectos estaba trabajando, etc. Potencial Desastre necesitaba un contacto. Necesitaba que Julieta hiciera ese contacto.
Por supuesto, Julieta prometió hacerlo.
Cuando una nace pelotuda para ciertos menesteres, será pelotuda hasta la muerte.


